Desde el nacimiento

El ruido blanco puede utilizarse desde el nacimiento siempre que se respeten las recomendaciones de volumen y distancia del dispositivo.

Muchos padres lo incorporan desde los primeros días como parte del entorno de sueño del bebé.

¿Por qué funciona desde tan temprano?

Durante el embarazo, el bebé estuvo expuesto constantemente a sonidos dentro del útero: el latido del corazón, el flujo sanguíneo y otros ruidos corporales.

Ese ambiente no era silencioso, era continuo y relativamente constante.

El ruido blanco puede recordar ese entorno sonoro familiar. Para muchos recién nacidos, ese sonido constante puede resultar calmante desde los primeros días de vida.

¿Tiene un límite de edad?

No existe un límite de edad establecido.

Muchas familias lo utilizan durante los primeros meses y lo retiran gradualmente cuando ya no lo necesitan. Otras lo mantienen como parte de la rutina de sueño durante más tiempo.

No es necesario retirarlo en una edad específica. Si funciona y se usa correctamente, puede acompañar el sueño el tiempo que sea útil para la familia.

¿Cómo retirarlo cuando ya no se necesita?

Si en algún momento querés discontinuar el uso, una forma gradual es reducir el volumen progresivamente durante varios días hasta que el bebé se adapte a dormir sin él.

No es un proceso que requiera urgencia ni una edad determinada para iniciarlo.

¿Las recomendaciones cambian según la edad?

Las recomendaciones de volumen y distancia son las mismas independientemente de la edad.

Se recomienda mantener el sonido alrededor de 45 a 50 decibeles y colocar la máquina de ruido blanco a una distancia mínima de 1 a 2 metros de la cuna.

 

 

Si querés aprender más sobre el sueño infantil y cómo crear un entorno de descanso adecuado, podés leer nuestra Guía completa del sueño infantil.